miércoles, 10 de julio de 2013

11/07/2013

RESPONSABILIDAD

 Al elegir la columna izquierda del tema anterior,  me  has  demostrado que quieres ser responsable. Tienes deseos de prepararte para el futuro.
 
  Yo, tu amigo Ordenador, no puedo ser responsable. Soy una máquina  que actúa ciegamente. Si alguna vez te fallo, no me hagas responsable. No tengo conciencia de mis actos. Quiero decir que ni pienso las decisiones ni soy libre para elegirlas ni para ejecutarlas.
   
Tú, si. Y porque eres libre e inteligente, puedes progresar en la virtud de la "responsabilidad".
   
 ¿Quieres saber por qué?
 
Primero quiero explicarte qué es responsabilidad.
Una persona es responsable, cuando carga con las consecuencias de  sus propios actos.  Cuando responde de las decisiones que toma personalmente o de las que acepta venidas de otros.
 
 
Responsable es el que se compromete, hasta las últimas  consecuencias, con las decisiones de su libertad.
 
Es usar la libertad pensando de  antemano lo que pueda sobrevenir. Es pensar antes de actuar y atenerse  a  lo que suceda. Es responder de los propios actos.
 
    Todo esto se puede resumir en estas palabras:
    "Pensar" antes de actuar.  
    "Prever" las consecuencias.
    "Decidir" libremente. 
    "Comprometerse" con lo decidido. 
    "Responder". 
   
La responsabilidad modera las fluctuaciones de la libertad. La persona responsable decide teniendo en cuenta el deber; la irresponsable, en cambio, decide a impulsos de lo que le apetece o le disgusta. El primero usa la cabeza; el segundo los instintos.
   
El responsable da respuesta de sus actos. ¿Ante quién? Ante su propia conciencia. Ante sus padres, hermanos, amigos, compañeros. Ante su profesor. Ante las autoridades. Ante la sociedad. Ante Dios, si es creyente. Según cada caso.
   
Ya tienes las ideas claras; pero ¿quieres educarte en la responsabilidad?
   
Ejercítate frecuentemente en:
 
* Pensar, antes de actuar, las consecuencias.
* Consultar las decisiones a tomar con quien debes. 
* Pedir consejo a las personas competentes.
* Cumplir los encargos y dar cuenta de ellos.
* No culpar a los demás de lo que tú has hecho mal.
* Ser valiente para reconocer tus fallos ante quien debes.
* Rectificar inmediatamente los actos mal hechos.  
* Reparar los daños que hayas causado.
   
Actúa siempre así y, sin darte cuenta, irás avanzando en Responsabilidad. Es virtud fundamental en la personalidad de cualquier hombre o mujer.   El irresponsable es el que o no piensa o no prevé o no decide o no  se compromete o no responde. Puede ser todo a la vez. ¡Una desgracia!

    Don Samuel Valero


SECCION DE PREGUNTAS Y RESPUESTAS:
 
1.- El Ordenador no puede ser responsable porque:
 
2.- Una persona es responsable cuando: 
 
3.- No es responsable el: 
 
4.- La persona responsable:
 
5.- Se mejora en responsabilidad cuando:
 
6.- La persona puede progresar en responsabilidad porque:
 
7.- Una de estas características no es de responsabilidad:
 
8.- La responsabilidad hace de moderador en: 
 
9.- Se dice que el irresponsable usa: 
 
10.- No se gana en responsabilidad cuando: 
 

jueves, 27 de junio de 2013

27/06/2013


Con base al siguiente texto contesta los reactivos que se te plantean a continuación
 
PRUDENCIA
 


¿Sabías que los jóvenes sois muy imprudentes? Te lo digo yo, tu Ordenador. Pero quiero decírtelo con prudencia. No es mi intención molestarte sino invitarte a que examines si tengo razón, para que obres luego en consecuencia. Mis razones para afirmar esto me las brindáis vosotros, al observar que sois impetuosos, irreflexivos, inconscientes, atolondrados, extremistas, espontáneos, inconstantes, precipitados. ¿Admites todo esto?. No me digas que no. Luego entonces, una persona que actúa bajo estos impulsos, normalmente debe cometer muchas imprudencias.

            Con esto, no pretendo limitar en lo más mínimo el derecho que tienes a ser joven. Mi deseo es ayudarte a que, a pesar de tu juventud, seas prudente, a que llegues a ser una persona equilibrada entre los extremos.

            Digo “entre los extremos”, porque toda virtud tiene un justo medio entre no llegar o pasarse.  Si no se llega a ese punto preciso o si se pasa de la raya, la virtud deja de ser virtud. Y a esto, precisamente, va la prudencia, a mantenerse en el justo medio. Con razón la han llamado “el regulador de las demás virtudes”.

            ¿Intentamos ver qué es eso de ser prudente?.

            Persona prudente es aquélla que, en su trabajo y en las relaciones con los demás, se informa, desde criterios rectos y verdaderos, de lo que hay que hacer; pondera, antes de tomar una decisión, las consecuencias favorables y desfavorables para él y para los demás, y luego actúa o deja de actuar, de acuerdo con lo decidido.

            Prudente es aquél que antes de hacer algo, teniendo en cuenta unos criterios rectos y verdaderos, mide las consecuencias que se pueden seguir, y luego decide actuar o abstenerse; actuar de un modo u otro.

            Palabras a destacar:

-         Antes de actuar.

-         Criterios.

-         Pondera.

-         Consecuencias.

-         Decide actuar o no.

         La prudencia principalmente se refiere a los actos futuros. Nos invita a mirar lejos, a prever las consecuencias.

            Por esto, supone conocer, reflexionar y juzgar la realidad y sus circunstancias, “antes” de decidirnos a hacer o decir algo.

            Y para juzgar la realidad, hay que tener puntos de referencia con los que poder contrastarla. En un juicio, por ejemplo, se contrasta la conducta de una persona con las leyes. Las leyes, en este caso, con los puntos de referencia o criterios con que juzgar una conducta.

            En la prudencia, estos criterios pueden ser: los valores permanentes propuestos en este programa, las leyes ordinarias, el respeto a los demás, etc.

             A la luz de estos criterios, se ponderan y se miden las consecuencias favorables o desfavorables para sí mismo o para los demás.

            Entonces es cuando el prudente decide actual y cómo actuar, o decide no actuar. La prudencia siempre dicta una decisión a tomar.

            Si eres responsable, serás prudente.

            Todo esto puede parecerte complicado. En la vida ordinaria, prudencia es “sentido común”. Sentido común que supone tener espíritu reflexivo, educación, respeto y amor a los demás.

            Habrá casos en que la prudencia aconseja tomarse tiempo, pensar y consultar antes de tomar una decisión.

            Pautas de conducta:

-         En tu edad, la obediencia es garantía de prudencia.

-         Serás prudente si estudias cada día. No lo serás, si lo haces sólo la víspera de los exámenes.

-         Pide consejo en tus perplejidades.

-         Procura adquirir criterios, con el fin de juzgar la realidad con sentido crítico.

-         Toma actitudes críticas ante los acontecimientos, las opiniones, la realidad política, las ideologías, la propaganda, las modas, los programas de televisión, los libros, los periódicos, etc.

-         No te decidas, como criterio de prudencia, por lo más placentero, por lo más cómodo, o lo más útil, o lo más fácil. Todo esto, no es frecuentemente lo prudente.

-         Después de tus imprudencias, lo sensato es reconocerlas y rectificar en lo posible.

                Don Samuel Valero
 
1) ¿Cómo suelen ser los jóvenes, por qué?
 
2)  Ser prudente es: 
 
3) Un rasgo de la persona prudente es que:
 
4) Para juzgar la realidad es necesario:
 
5) En la vida ordinaria, ser prudente es:
 
6) Una de estas características que corresponde a la prudencia es:

¿Por qué?

7) De la prudencia se ha dicho que es:

8) Una característica del prudente es que:

9) En un juicio, la conducta se contrasta con:

10) Una conducta poco prudente es:

11) ¿Eres una persona prudente, por qué?